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Financiación para crecer

junio 4, 2020

La necesidad de financiación

El crecimiento y desarrollo empresarial es la fuente de creación de empleos, innovación y competitividad de la economía a nivel nacional y subnacional, con un efecto sobre el bienestar a través de salarios e ingresos. Sin embargo, en Colombia 22,7 % de las empresas identifica el acceso a financiación como su mayor obstáculo al crecimiento e inversión, comparado con 17,5 % en América Latina (Banco Mundial, 2017). La falta de acceso a financiamiento formal explica en parte los bajos niveles de formalidad y productividad empresarial observados en el país.

En la coyuntura actual, el desarrollo y crecimiento de mipymes es central para lograr la repotenciación de la economía y un crecimiento inclusivo, ya que son este tipo de empresas las que se ven más afectadas por las medidas de confinamiento y requisitos de operación frente al Covid-19. Esta pandemia ha mostrado la vulnerabilidad de estas empresas y las falencias en financiación que enfrentan.

Crédito para Pymes

El crédito bancario es la fuente de financiación externa más común para las empresas que por su nivel de ventas pueden acceder a productos financieros de la banca comercial. Sin embargo, las pymes tienen un acceso desigual comparado con las empresas más grandes por información asimétrica y altos costos de transacción, en particular aquellas sin colateral, poca historia crediticia y sin las habilidades necesarias para producir estados financieros sofisticados (OCDE, 2013).

De acuerdo con la Gran Encuesta Pyme, el porcentaje de pymes que accedieron a crédito entre 2006 y 2019 fue 39,9 % (ANIF). Entre 2012 y 2017 la cartera de crédito a pymes creció 12,3 %, pero menos que el de la cartera total (33,3 %). Así, en 2018 la cartera de crédito a pymes fue el 27 % del total (Gráfica 1A).

Solo el 42 % de las pymes solicitaron crédito en el periodo. En las empresas pequeñas el porcentaje es menor (36,9 %) que en las medianas (46,8 %) Entre las empresas que no solicitaron crédito, la principal razón esgrimida (75 %) es no necesitarlo y, en segundo lugar, que los costos de financiamiento son muy elevados (12,5 %) (ANIF). Estas cifras son aún más marcadas para las microempresas: de acuerdo con la Gran Encuesta a las Microempresas solo el 20 % accedió a crédito formal.

Ahora bien, la tasa de interés para pymes cayó de manera sistemática entre 2008 y 2013 en mayor medida que para empresas grandes, lo que ha cerrado el diferencial de tasas entre los dos grupos. Sin embargo, desde 2014 ha habido un repunte en la tasa de interés que ha sido mayor para pymes, lo cual podría estar detrás de la menor propensión de este grupo de empresas a solicitar crédito. Igualmente, la mayor tasa de interés puede indicar que las empresas más pequeñas se consideran de mayor riesgo que las más grandes por su menor perspectiva de crecimiento (Gráfica 1B).

De las empresas que no acceden a crédito, el 49 % asegura no usar otras fuentes de financiación. El 20 % se financia a través de sus proveedores, 14 % con recursos propios, y menos del 5 % utiliza leasing, factoring, u otros mecanismos (ANIF).

En general los préstamos a los que acceden las pymes son de corto plazo. El 87,7 % de las pymes utiliza el crédito para capital de trabajo o consolidación de pasivo, y solo el 13,7 % para remodelaciones o adecuaciones y el 11,8 % para arriendo o compra de maquinaria, ambas inversiones de mediano plazo necesarias para el crecimiento (ANIF).

Acceso a crédito en la coyuntura del Covid-19

Ante las medidas de confinamiento decretadas para enfrentar la crisis del Covid-19, uno de los mayores problemas que enfrentan las empresas es la falta de liquidez. De acuerdo con una encuesta realizada por la ANDI en el mes de abril, la caja disponible de 63 % de las empresas encuestadas alcanza para pagar 30 días o menos de salarios y prestaciones sociales. 58,7 % tiene un flujo de caja de 15 días o menos para pagar a proveedores. Ante esta situación, el crédito juega un papel fundamental para mantener a las empresas a flote mientras se recupera su flujo de ingresos.

El Gobierno nacional ha adoptado medidas para facilitar el acceso al crédito en esta coyuntura. Se capitalizó el Fondo Nacional de Garantías y se crearon garantías de crédito con un 90% de cobertura de riesgo para pago de nómina, así como periodos de gracia para crédito existentes que no estuvieran en mora. La gráfica 2 muestra la utilización de los COP 15 billones destinados a distintas líneas de crédito con garantías. Al 21 de mayo se observa una utilización del 70,5 % de los recursos, pero es menor en las líneas destinadas a pymes y microempresas. Mientras que en la línea de crédito destinada a capital de trabajo para pymes la utilización es del 98 %, para microempresas es del 42 %. Esto resalta las dificultades de acceso y la autoexclusión detallada anteriormente, así como una posible situación económica más difícil para este tipo de firmas, lo que reduce su demanda por crédito.

Cómo mejorar el acceso a crédito de las pymes

El acceso a financiación es una de las principales condiciones para fortalecer los emprendimientos y potenciar el crecimiento de las pymes. Les permite prosperar y hacer inversiones que aumenten su productividad y competitividad. Será más difícil para estas compañías invertir, modernizar sus operaciones, innovar, o enfrentar crisis si no tienen acceso adecuado a financiamiento formal.

Existen asimetrías de información que dificultan el acceso a crédito y capital por parte de las empresas. Para reducir los costos que deben asumir bancos al evaluar clientes potenciales, es necesario contar con infraestructura de información para evaluación de riesgo, como buros de crédito, centrales de información que reduzcan la percepción de riesgo de los inversionistas respecto a las pymes y que les ayuden a identificar oportunidades de inversión. En este sentido, la Ley de “Borrón y cuenta nueva” aprobada por la Cámara de Representantes la última semana de mayo puede ser un obstáculo adicional a que las empresas puedan acceder a crédito. Una recomendación sería generar una calificación de crédito para los emprendimientos y pymes, especialmente aquellos sin historia crediticia, o colateral, de modo que se facilite su acceso a crédito y logren una recuperación más acelerada.

Elaborado por Helena García, Vicepresidente General del Consejo Privado de Competitividad, con base en el capítulo Financiación empresarial del Informe Nacional de Competitividad 2019-2020.

Mayo de 2020

Referencias

  • Aghion, P., T. Fally & S. Scarpetta (2007), “Credit constraints as a barrier to the entry and post-entry growth of firms”, Economic Policy, 22(52), 731-779.
  • ANIF. (2006-2019). La gran encuesta pyme.
  • ANIF. (2019). Gran encuesta a las microempresas (GEM).
  • Banco Mundial (2017). Enterprise Survey Colombia 2017. Washington D.C.:World Bank Group.
  • Bravo-Biosca, A., Criscuolo C. & C. Menon (2016). “What drives the dynamics of business growth?”. Economic Policy, 31(88), 703-742.
    CCAF (2018). Reaching New Heights: The 3rd Americas Alternative Finance Industry Report. Cambridge: CCAF.
  • IFC (2013). Closing the Credit Gap for Formal and Informal Micro, Small, and Medium Enterprises. Washington D.C.:International Finance Corporation, World Bank Group.
  • OCDE. (2020). Financing SMEs and Entrepreneurs 2020: An OECD Scoreboard, OECD Publishing, Paris.
  • OCDE (2013). “SME and Entrepreneurship Financing: The Role of Credit Guarantee Schemes and Mutual Guarantee Societies in supporting finance for small and medium-sized enterprises”. OECD Working Party on SMEs and Entrepreneurship.