Informe Nacional de Competitividad 2011-2012

Informe Nacional de Competitividad 2011-2012

El Informe Nacional de Competitividad 2011-2012: Ruta a la Prosperidad Colectiva, que se entrega hoy, es el quinto en su serie y tiene como eje central la Transformación Productiva del país. Los capítulos, además de contener información actualizada y pertinente sobre los retrasos y avances en cada uno de los temas, incluyen elementos conducentes a acelerar, precisamente, este proceso de transformación productiva que tanto necesita el país.

Hace poco más de cinco años se expidió el Conpes 3439 de 2006 que creó el Sistema Nacional de Competitividad, el cual, meses más tarde, a través de la Comisión Nacional de Competitividad, aprobó la visión de largo plazo que ha servido de norte para la agenda de competitividad del país:

“En 2032 Colombia será uno de los tres países más competitivos de América Latina y tendrá un elevado nivel de ingreso por persona, equivalente al de un país de ingresos medios altos, a través de una economía exportadora de bienes y servicios de alto valor agregado e innovación, con un ambiente de negocios que incentive la inversión local y extranjera, propicie la convergencia regional, mejore las oportunidades de empleo formal, eleve la calidad de vida y reduzca sustancialmente los niveles de pobreza”.

Mucho se ha trabajado desde entonces en aras de avanzar hacia la obtención de esta meta. A pesar de ello, un balance sobre cómo va el país con relación a esta visión muestra un panorama sombrío.

En 2006, en el Indicador Global de Competitividad del Foro Económico Mundial (FEM), el país se ubicaba en el puesto 65 entre 125 países. Para 2011, Colombia se ubica en el puesto 68 entre 142. El hecho de que la mayoría de
países que han entrado a ser evaluados por el FEM desde 2006 se ubican en los últimos lugares, demuestra que Colombia no ha avanzado en materia de competitividad, tal como la mide este indicador. Más grave aún, en cuanto
a su evolución en el contexto latinoamericano, el país se ubicó en la posición cinco en 2006 y desciende tres puestos para 2011 (Cuadro 1).

 

 

Entre 2006 y 2010, el ingreso por persona en Colombia ha venido creciendo a una tasa promedio de 4,4%. Si efectivamente se quisiera cumplir con la meta de ser al año 2032 un país de ingresos medios altos, se deberán alcanzar tasas de crecimiento entre 6% y 7% anual en promedio (Gráfico 1). Por tanto, el país tendrá que acelerar el paso en materia de crecimiento si efectivamente se quiere cumplir con esta meta.

 

 

En 2006, las exportaciones colombianas con bajos niveles de innovación (productos primarios, basados en recursos
naturales y de baja tecnología) ascendían a 83% del total de las exportaciones. Para 2010, esta cifra alcanzó 88% del total de exportaciones, lo cual implica que, en vez de avanzar, ha habido un retroceso en el nivel de sofisticación de la canasta exportadora (Gráfico 2).

 

 

Ahora bien, en materia de ambiente de negocios, tal como lo mide el indicador Doing Business del Banco Mundial, Colombia sí ha hecho avances sustanciales en los últimos años. En el reporte de 2006, Colombia se ubicaba en el puesto 79 entre 175 países. Para 2011, el país se ubica en el puesto 42 entre 183 países (Gráfico 3), luego de haber estado en el puesto 37 en el reporte de 2009 y haberse ubicado como primer país en el contexto latinoamericano. Esto se debió a la realización de una serie de reformas en materia de requerimientos para comenzar un negocio, permisos de construcción, pago de impuestos, registros de propiedad, protección de inversionistas, entre otros; temas que cubren solo una parte de una agenda de competitividad.

 

 

En materia de convergencia regional tampoco hay avances. En 2006, la distribución del ingreso (Gráfico 4) entre departamentos mostraba un coeficiente de Gini de 0,31, mientras en 2009 este se encontraba en un nivel de 0,30.

En cuanto a la diferencia entre el nivel de ingreso de la región más rica (Bogotá D.C.) y el departamento más pobre del país (Vaupés), existía en 2006 una diferencia equivalente a 6,6 veces; es decir, el ingreso promedio de una persona en Bogotá era de 6,6 veces la de una persona en Vaupés. Esta diferencia se había mantenido al año 2009.

La estabilidad en el patrón de convergencia regional se replica también a nivel de desigualdad general en el país. Según la CEPAL, en 2005 el coeficiente de Gini en Colombia fue de 0,58 y en 2009 fue de 0,578.3 Por tanto, no ha habido avances en materia de cierre de las brechas de ingreso y el país sigue siendo uno de los más desiguales del mundo.

 

 

En materia de informalidad el panorama no es mucho mejor. Si bien el país ha tenido periodos de crecimiento económico importante en la última década, los niveles de informalidad se han mantenido incólumes −alrededor de 60% del aparato productivo−, reflejando que la informalidad en el país es el resultado de elementos estructurales que eventualmente tendrá que abordar (Gráfico 5). En la medida en que Colombia no reduzca sus niveles de informalidad va a ser muy difícil mejorarlos niveles de productividad de la economía, ya que el sector informal tiene niveles de productividad muy por debajo de aquellos del sector formal.

 

 

En cuanto a reducción de pobreza, el país ha mostrado avances en los últimos años. De acuerdo a las estadísticas de pobreza del Banco Mundial, el país pasó de tener niveles de pobreza de alrededor de 50,3% en 2005, a niveles de 45,5% en 2009. De acuerdo a esta misma fuente, entre 2002 y 2009 Colombia estuvo reduciendo su nivel de pobreza a una tasa anual promedio de alrededor de 1,2% (Gráfico 6).

Esta dinámica es consistente con el cálculo del índice multidimensional de pobreza, lanzado recientemente por DNP, de acuerdo al cual Colombia pasó de niveles de pobreza de 49% en 2003, a niveles de 35% en 2008.