Política comercial

Informe Nacional de Competitividad 2012-2013

Política comercial

El Sistema Nacional de Competitividad e Innovación tiene la visión de que Colombia se convierta en el año 2032 en uno de los tres países más competitivos de América Latina, con base en exportaciones de bienes y servicios de alto valor agregado e innovación. Hasta el momento el panorama no es el más alentador para cumplir esta meta, en particular en lo relativo al nivel de exportaciones y al grado de diversificación y sofisticación de las mismas.

En materia de apertura comercial, a pesar del dinamismo de las exportaciones y las importaciones de los últimos años y de los esfuerzos por buscar nuevos mercados mediante la negociación de acuerdos comerciales, la economía colombiana sigue estando bastante cerrada.

Así mismo, en términos de la diversificación y el nivel de sofisticación de la canasta exportadora, el país sigue mostrando un gran rezago. Si bien las
exportaciones se han incrementado durante las últimas dos décadas, continúan concentradas en pocos productos, lo que genera una peligrosa dependencia y una gran vulnerabilidad frente a choques en los términos de intercambio derivados de cambios en los precios de estos productos. A lo anterior se le suma el bajo nivel de sofisticación de la canasta exportadora, conformada en su mayor parte por commodities, que limita las posibilidades de crecimiento futuro de la economía si se cree que “los países se convierten en lo que exportan”.

El grado de apertura de la economía y la diversificación y la sofisticación de las exportaciones dependen de múltiples factores, uno de los cuales es la política comercial. También inciden la política de ciencia, tecnología e innovación; el estado de la infraestructura, el transporte y la logística; la flexibilidad del mercado laboral; el acceso a financiamiento para el emprendimiento; el boom minero- energético; y la apreciación del peso colombiano; entre otros.

Durante las últimas dos décadas Colombia ha registrado un crecimiento significativo en las exportaciones. Mientras en 1991 estas fueron de US$7.244 millones, en 2011 ascendieron a casi US$57.000 millones. Si bien en términos absolutos este es un incremento considerable, no lo es cuando se relativiza y se compara con pares internacionales.

Mientras en 1991 las exportaciones per cápita ascendían a US$208, en 2011 llegaron a US$1.237. Cuando se comparan estas cifras con países de similar desarrollo al nuestro, o con países de un nivel de ingreso semejante al que Colombia aspira tener en el año 2032, los resultados dejan de sorprender. Esto se debe a que el nivel de exportaciones de Colombia a comienzos de los 90 estaba muy por debajo del nivel de otros países y el crecimiento de las mismas no ha estado por encima del de otras economías (Gráfico 1).

 

 

De forma análoga, el crecimiento de las importaciones fue importante durante las dos últimas décadas, al pasar de US$4.000 millones en 1991 a más de US$54.000 millones en 2011. En términos per cápita las importaciones se incrementaron de US$138 en 1991 a US$1.186 en 2011. A pesar de estos avances, Colombia continúa en los últimos puestos frente a países de referencia, en la medida en que –al igual que ocurrió con las exportaciones– el nivel inicial de las importaciones colombianas era más bajo que el del resto a principios de los 90 y la tasa de crecimiento de estas no ha sido mayor que la de otros países (Gráfico 2).