Salud

Informe Nacional de Competitividad 2018-2019

Salud

Si bien la cobertura en salud es alta, en la práctica la población enfrenta barreras de acceso al servicio y problemas de calidad y oportunidad en la atención. Así mismo, el país se enfrenta a presiones sobre el gasto en salud provenientes del envejecimiento de la población y del surgimiento de tecnologías con precios elevados.

En 2017, 19 % de las personas no recibió atención médica debido a barreras de oferta (DANE, 2017).

RecomendaciónPlazo¿Quién puede hacer
la diferencia?
Tipo de
recomendación
Vigilar estrictamente el cumplimiento de los límites a la integración verticalCortoSuperintendencia Nacional de Salud y Subdirección de Operación del Aseguramiento en Salud de MinsaludAcción pública
Fortalecer las facultades de la Superintendencia Nacional de SaludCortoPresidencia de la República y Superintendencia Nacional de SaludAcción pública
Blindar las instituciones del sector contra el clientelismoMedianoPresidencia de la República, Superintendencia Nacional de Salud, Departamento Administrativo de la Función Pública y ADRESAcción pública
Robustecer las fuentes de financiación del sistema de saludLargoViceministerio de Protección Social de Minsalud y MinhaciendaAcción pública
Introducir un pago por desempeño para las EPSMedianoViceministerio de Protección Social de MinsaludAcción pública
Promover el uso del Observatorio de la Calidad de la Atención en SaludMedianoViceministerio de Protección Social de Minsalud y EPSCoordinación
público-privada
Extender servicios de telesaludMedianoViceministerio de Protección Social de Minsalud y MinTICAcción pública
Definir una estrategia de gestión de la presión tecnológica para controlar y focalizar el gasto en saludCortoDirección de Medicamentos y Tecnologías en Salud de Minsalud e Instituto Nacional de SaludAcción pública
Desarrollar una agenda de control de precios que permita balancear los costos del sistema
y los incentivos a la innovación y la inversión farmacéutica
MedianoComisión Intersectorial de Propiedad Intelectual y Comisión Nacional de Precios de Medicamentos y Dispositivos MédicosCoordinación públicoprivada
Reducir las instancias que intervienen en el proceso de traslado de recursos públicos a las IPS CortoDirección de Operación del Aseguramiento en Salud de MinsaludAcción pública
Mejorar la gestión de los esfuerzos por disminuir la evasión y elusión en el sistema de saludMedianoUnidad de Gestión Pensional y Contribuciones ParafiscalesAcción pública

Salud

Informe Nacional de Competitividad 2017-2018

Salud

La eficiencia del sistema de salud es una de las condiciones básicas para la competitividad de un país, ya que la salud de la población es un determinante de la productividad del capital humano y, por ende, tiene un efecto central sobre el crecimiento.

Salud y productividad

Una situación deficiente de salud reduce la participación laboral y afecta el desempeño económico. Para el caso colombiano, la Encuesta de Calidad de Vida muestra que, durante 2016, siete de cada diez personas reportadas en la categoría ‘estado de salud muy bueno’ decidieron trabajar o buscar trabajo. En el otro extremo, si las personas se reportaban en la categoría ‘estado de salud malo’, esta cifra se reducía a solo cuatro de cada diez personas.

Además de ver afectada su participación en el mercado laboral, las personas que declaran problemas de salud evidencian una disminución significativa en el número de horas trabajadas. En 2016, aquellos que manifestaron estar enfermos trabajaron aproximadamente una cuarta parte de la cantidad de horas trabajadas en promedio (11,2 horas a la semana en promedio vs. 43,3 horas de aquellos que no reportaron enfermedad). Si se supone que la producción de cada trabajador es igual a su salario, la reducción en el número de horas trabajadas se puede valorar en $ 392 mil millones por mes o 0,5 % del PIB.

Calidad y acceso

Uno de los principales retos del sistema de salud es garantizar el acceso efectivo a los servicios, ya que las barreras que impiden su uso siguen siendo muy altas en la práctica. Las barreras de oferta, es decir, aquellas atribuibles al prestador de los servicios y no a los usuarios, permanecen en niveles elevados. Como muestra el Gráfico, durante el año 2016 el 27 % de las personas con problemas de salud no recibió atención médica debido a este tipo de obstáculos. Las razones más prevalentes son las citas distanciadas en el tiempo, los trámites excesivos y los tiempos de espera para la atención.

Sostenibilidad financiera

Hasta la entrada en vigor de la Ley Estatutaria de Salud, el plan de beneficios estaba delimitado por una lista explícita de procedimientos y medicamentos, aunque en la práctica se había visto ampliado implícitamente a través de acciones de tutela y decisiones de los comités técnico-científicos. El rubro correspondiente a estos gastos creció exponencialmente a partir del año 2007 hasta convertirse en un factor de riesgo para la sostenibilidad del sistema. Dado que la Ley Estatutaria de Salud contempla un plan de beneficios amplio en el que solo determinadas exclusiones aplican, se espera que la figura de los recobros desaparezca, si bien el sistema de salud continúa financiando estos gastos mediante la herramienta Mipres de acuerdo con lo que establece la Ley Estatutaria que señala la salud como un derecho fundamental.

Además, la ausencia de un adecuado régimen de solvencia para los hospitales públicos sumada a fallas de supervisión en el sistema de salud, favoreció el clientelismo, las prácticas inapropiadas en las compras públicas y los retrasos en los pagos por parte de las EPS. Aunque el Gobierno nacional ha adoptado medidas de saneamiento para contener la situación (en particular, el Decreto 2702/2014 que unificó condiciones de solvencia para las EPS como respaldo para cubrir las obligaciones derivadas de la prestación de servicios de salud), el 38 % de los hospitales y centros de salud públicos aún presenta algún tipo de riesgo financiero.

Recomendaciones

Salud

Informe Nacional de Competitividad 2012-2013

Salud

Un sistema de salud equitativo y que procure una población sana influye directamente en la competitividad de un país. Hay varios canales a través de los cuales la salud impacta la competitividad. Uno de ellos está relacionado con la productividad laboral. En la medida en que se cuente con una población sana, ésta estará en mejores condiciones para realizar sus tareas productivas y, por lo tanto, su productividad laboral será mayor.

Ahora bien, para proveer unos servicios de salud apropiados que contribuyan a generar una población sana es necesario contar con un sistema de salud sostenible financieramente. Por lo tanto, otro canal que incide directamente sobre la competitividad, es la sostenibilidad financiera de su sistema de salud –que en el caso de Colombia está en entredicho. Lo anterior a pesar de que no se puede desconocer que Colombia ha realizado un gran esfuerzo desde el punto de vista del financiamiento de su Sistema1. Además, de acuerdo con un estudio realizado por el BID, la composición de los gastos de salud totales del país es bastante similar a la de los países de la Ocde: el gasto público, incluyendo la seguridad social, pesa más
del 80% del gasto total en salud, mientras que el gasto de bolsillo es de los más bajos del mundo (Glassman et al., 2009).

Si bien a raíz de la Ley 100 de 1993 se obtuvieron logros importantes en materia de cobertura –mientras en 1990 el 31,4%3 de la población estaba cubierta, en 2011 esta cifra ascendió a 91,3%4–, el Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS) presenta aún grandes deficiencias que impiden garantizar una población sana. Dada la relación positiva entre salud y competitividad, estas falencias del Sistema se reflejan en el rezago del país en términos de competitividad frente a países de referencia como Chile, Corea, España y Portugal (Gráfico 1).

 

 

Una forma alternativa de ver esta relación entre salud y competitividad es considerando al sector salud como un sector más del aparato productivo. En este sentido, el país podría contar con un mejor acceso y calidad de servicio, al igual que con un Sistema financieramente sostenible, en la medida en que su sector salud fuese más competitivo. Por lo tanto, este sector en Colombia es susceptible de tener una agenda de competitividad que busque abordar los cuellos de botella que limitan su productividad.

Si bien hace poco el Gobierno lanzó una nueva Agenda Nacional de Competitividad, la cual incluye algunas acciones en materia de salud (ver Anexo), ésta no aborda los graves problemas que en la actualidad presenta el sector. Para superarlos es fundamental una reforma integral y profunda, que corrija las dificultades que enfrenta el actual SGSSS en materia de calidad, eficiencia, equidad, sostenibilidad financiera y competitividad.

Dado este contexto, este capítulo analiza la situación del SGSSS a la luz de los dos canales mencionados anteriormente. Por un lado, se evalúa la importancia de una población sana sobre la productividad laboral y los resultados que ha tenido el Sistema en materia de acceso, promoción, prevención y calidad de los servicios. Por otro lado, se analizan las principales razones que han conllevado a poner en riesgo la sostenibilidad
financiera del Sistema y se proponen algunas alternativas para enfrentar esta situación.

Salud

Informe Nacional de Competitividad 2013-2014

Salud

La buena condición de salud de la población es determinante en la productividad laboral de un país y, por consiguiente, en su competitividad. Aunque la productividad laboral depende de diversos factores, la evidencia empírica ha demostrado que la salud de los trabajadores juega un papel fundamental en esta. Varios estudios han demostrado que trabajadores con mayores riesgos en salud y con estilos de vida menos balanceados –como inactividad física, estrés, colesterol elevado, entre otros– registran menores niveles de productividad en sus trabajos.

Colombia se ha caracterizado por tener una productividad laboral bastante baja. En 2012, luego de Brasil, ocupó el último lugar en relación con países de referencia (gráfico 1). Esto implica que si el país quiere alcanzar la meta propuesta para 2032 de convertirse en el tercer país más competitivo de América Latina, una de las áreas en las que deberá centrar sus esfuerzos es en contar con un sistema de salud que permita garantizar una población sana.

 

 

La Ley 100 de 1993 ha permitido alcanzar logros importantes en materia de salud. Por ejemplo, la cobertura registró un incremento sustancial, el gasto de bolsillo se redujo, la desigualdad en la afiliación en salud disminuyó no sólo entre los niveles de ingreso sino también entre zonas geográficas, entre otros aspectos. Sin embargo, el Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS) aún presenta grandes deficiencias que impiden garantizar una población sana. El país ha hecho innumerables esfuerzos –a través de diferentes Leyes y Decretos– para corregir estas deficiencias, pero hasta el momento sin mayor éxito. El más reciente fue la aprobación por parte del Congreso de la Ley Estatutaria que regula el derecho fundamental a la salud, y al cierre de este Informe había sido aprobado por el Senado un Proyecto de Ley Ordinaria que redefine el SGSSS.

Dado este contexto, el objetivo de este capítulo es aportar al análisis de la situación del SGSSS a la luz de tres dimensiones: acceso y calidad de los servicios de salud, sostenibilidad financiera y competitividad de la cadena. Posteriormente, se formulan algunas recomendaciones, las cuales podrían complementar la discusión del Proyecto de Ley en trámite.

Salud

Informe Nacional de Competitividad 2016-2017

Salud

Colombia enfrenta retos importantes en cuanto a calidad y acceso a la salud. Las barreras de oferta (es decir, aquellas atribuibles al prestador de los servicios y no los usuarios) siguen siendo muy altas, pues más del 25% de las personas con problemas de salud no reciben atención médica por esta razón.

Un sistema de salud sólido es clave para la competitividad, ya que una población saludable es más productiva y genera menos costos para sus empleadores. Un reporte de la Comisión Lancet* sobre inversión en salud estimó que aproximadamente el 11% del crecimiento económico de los países de ingreso bajo y medio puede atribuirse a las reducciones en mortalidad (Jamison, 2013).

Durante la última década el sistema de salud colombiano ha alcanzado logros sustanciales en términos de cobertura: mientras en 2006 el 84% de la población contaba con aseguramiento en salud, para 2015 este servicio cubría al 95,4% de la población (Ministerio de Salud, 2015). A pesar de esto, el sector aún enfrenta retos importantes, particularmente en materia de sostenibilidad financiera y de calidad y acceso a los servicios médicos. Además, el flujo de recursos es complejo y poco transparente, lo cual dificulta las labores de vigilancia, inspección y control. Así mismo, los aseguradores y prestadores de salud tienen pocos incentivos para ofrecer servicios de mejor calidad, lo que ha generado entre los usuarios una pérdida generalizada de la confianza en el sistema.

En este contexto, el capítulo analiza el sistema de salud colombiano en tres dimensiones: impacto de la salud sobre la productividad de las empresas, calidad y acceso a la salud y sostenibilidad del sistema.

Según la Encuesta de Opinión Empresarial del Institute for Management Development (IMD)**, los empresarios colombianos perciben que los problemas de salud tienen impactos significativos sobre las firmas. Además, la percepción de impacto en Colombia es notoriamente mayor que en el resto de América Latina. Otro de los efectos directos de la salud sobre el desempeño económico es la menor participación laboral de las personas que reportan problemas de salud. En 2015, solo el 43,2% de las personas en edad de trabajar que se reportaron en la categoría ‘estado de salud malo’ participaron en el mercado laboral, mientras que esta cifra ascendió a 71,5% para las personas reportadas en la categoría ‘estado de salud muy bueno’.

Gráfico 2. Participación laboral según estado de salud. Colombia, 2015.

salud-g2
Fuente: Cálculos Consejo Privado de Competitividad con base en Encuesta de Calidad de Vida 2015, DANE.

Por otra parte, el país enfrenta retos importantes en cuanto a calidad y acceso a la salud. Las barreras de oferta (es decir, aquellas atribuibles al prestador de los servicios y no los usuarios) siguen siendo muy altas, pues más del 25% de las personas con problemas de salud no reciben atención médica por esta razón. En particular, las citas distanciadas en el tiempo y los excesivos trámites y tiempos de espera se mantienen en niveles muy altos.

Gráfico 7. Porcentaje de personas con problemas de salud que no solicitan o no reciben atención médica debido a barreras de oferta. Colombia, 2010 – 2015.

salud-g7

Fuente: Cálculos Consejo Privado de Competitividad con base en Encuesta de Calidad de Vida 2015, DANE.

Un reto adicional para el sistema de salud colombiano es la sostenibilidad financiera. La ausencia de límites adecuados en el plan de beneficios incrementó de manera exponencial el gasto en servicios y medicamentos no incluidos. A pesar de la estabilización en los recobros durante los últimos tres años, los altos niveles son un factor de riesgo para la sostenibilidad. A esto se suma el cambio en la composición de afiliados: en 1996, solo el 30% de los afiliados al sistema de salud pertenecía al régimen subsidiado, mientras que para 2015 un poco más de la mitad de los afiliados pertenecía a este régimen. La Ley Estatutaria podría exacerbar este cambio de composición, ya que al establecer la salud como un derecho fundamental (independientemente del estado de afiliación), podría generar incentivos para pertenecer al régimen subsidiado.

El siguiente cuadro resume las principales recomendaciones del CPC encaminadas a consolidar un sistema de salud que contribuya a la competitividad del país.

* Jamison, D. (2013). Global Health 2035: A World Converging within a Generation. The Lancet, 382, 1898-55.
** La Encuesta de Opinión Empresarial recoge las percepciones de líderes empresariales de 61 países sobre variables que afectan la competitividad y que son difíciles de medir (prácticas corporativas, relaciones laborales, corrupción, factores ambientales y pertinencia de la infraestructura).

Recomendaciones

  • Salud y productividad

  • Salud y productividad

  • Salud y productividad

  • Salud y productividad

  • Salud y productividad

  • Calidad y acceso

  • Calidad y acceso

  • Calidad y acceso

  • Sostenibilidad financiera

  • Sostenibilidad financiera

  • Sostenibilidad financiera

Salud

Informe Nacional de Competitividad 2014-2015

Salud

Si bien a través de la Ley 100 de 1993 y de otras leyes y decretos posteriores se han realizado esfuerzos permitiendo alcanzar logros importantes en materia de salud, el Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS) aún presenta grandes deficiencias que impiden garantizar una población sana.

Por ejemplo, aunque se está cerca de la cobertura universal, el acceso a los servicios de salud –entendido como el porcentaje de personas que utilizó los servicios al momento de necesitarlos– se ha reducido. Mientras entre 1997 y 2012 la cobertura del aseguramiento pasó de 56,9% a 91,1%, el acceso disminuyó de 79,1% a 75,5%. A nivel regional, a excepción de Antioquia y la Orinoquía, se evidencia una reducción en el acceso a los servicios de salud (Gráfico 1).

Gráfico 1: Porcentaje de personas con acceso médico por ubicación geográfica, 1997 y 2012.

Salud 1

 Fuente: Ayala (2014) con base en Encuesta Nacional de Calidad de Vida 1997 y 2012.

La sostenibilidad financiera del SGSSS se ha visto cuestionada durante los últimos años por distintos factores, entre los cuales está su financiamiento parcial vía impuestos a la nómina. La forma de financiar el Sistema en el pasado, no generó los incentivos adecuados, lo que conllevó a incrementos sustanciales en la informalidad y, por consiguiente, al crecimiento en el número de afiliados del Régimen Subsidiado frente al Régimen Contributivo. De otro lado, la existencia hasta hace poco de dos regímenes diferentes en salud (RC y RS) con distintos grados de cobertura, y la falta de actualización en el pasado del Plan Obligatorio de Salud (POS), fueron factores que redundaron en un sinnúmero de recobros al SGSSS, lo que amenaza también su sostenibilidad financiera.

Gráfico 2. Cobertura y número de personas activas al SGSSS.

salud 2

Fuente: Ministerio de Salud, DNP y DANE.

 

Recomendaciones

  • Acceso y calidad

  • Acceso y calidad

  • Acceso y calidad

  • Acceso y calidad

  • Sostenibilidad

  • Sostenibilidad

  • Competitividad de la cadena