Sostenibilidad

Informe Nacional de Competitividad 2011-2012

Sostenibilidad

Para que un país sea competitivo, además de buscar una mayor productividad y eficiencia de su economía, tiene que favorecer el desempeño económico de largo plazo. Para ello, debe afrontar retos que tienen impacto sobre este, tales como proteger el medio ambiente, dar respuesta a las necesidades sociales de la población y garantizar la transparencia y buen gobierno de los actores económicos que conforman su aparato productivo. Para ello, su desarrollo debe ser sostenible, es decir, debe satisfacer las necesidades del presente sin comprometer las capacidades de futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades.

Según el SCI, Colombia ocupa el puesto 55 entre 100 países en sostenibilidad. Esto implica que la inclusión de variables que impactan la sostenibilidad mejora la posición del país en más de 10 posiciones respecto de los 142 países que se miden en el ranking general del FEM –el Índice de Competitividad Global (GCI, por su sigla en inglés)–, en el que el país ocupa el puesto 68.8 No obstante, respecto de países con los que tiene características de desarrollo que los hacen comparables o que tienen un nivel desarrollo que Colombia espera alcanzar antes de 2032 (en adelante, países de referencia), tanto en el SCI como en el GCI la competitividad del país lo clasifica en la peor posición (Gráfico 1).

 

 

Por lo general, en el SCI los países latinoamericanos tienen un mejor desempeño que en el GCI; en gran medida, por su riqueza en recursos naturales. Colombia logra un avance importante entre estas dos medidas, principalmente por sus buenos resultados en los indicadores ambientales. En cuanto a los indicadores sociales, a pesar de las ventajas en materia demográfica comunes a todos los países de la región, Colombia tiene un peor desempeño en indicadores como desempleo juvenil que Ecuador y Costa Rica, por ejemplo. En materia económica, la región se caracteriza por su baja capacidad de innovación y falencias en las condiciones de mercado, presentes en Colombia igualmente. Ocupar el último puesto entre los países de referencia en este indicador denota al igual que en la competitividad de corto y mediano plazo, que en la de largo plazo, es decir, en sostenibilidad, el país tiene mucho por mejorar.

El cambio climático es sin lugar a dudas el indicador más contundente de que el mundo se está desarrollando de manera no sostenible ambientalmente. Nadie pone en duda que el planeta está experimentando un cambio climático, hay consenso en que su causa es la actividad humana, pero pocos piensan que pueden hacer algo para controlarlo. Como la economía, el medio ambiente es un asunto global, que impacta la viabilidad de las empresas, la calidad de vida de las personas y pone en peligro la estabilidad geopolítica global. Cada individuo, empresa, ciudad y país puede emprender acciones para proteger, asegurar, adaptar y mitigar los efectos del cambio climático antes de que sea demasiado tarde.

Por su ubicación geográfica, Colombia sufre los impactos del cambio climático principalmente a través de los fenómenos de El Niño y de La Niña. Estos se han visto afectados por las mayores temperaturas de la superficie del mar en el Caribe como consecuencia del calentamiento global, lo que causa sequías en tiempos de El Niño e inundaciones y deslizamientos en las temporadas de La Niña.

Estos fenómenos se pueden mitigar y la población se puede adaptar a vivir con sus efectos, pero para ello se necesita generar colaboración entre Gobierno, compañías y personas. Además, la búsqueda de la sostenibilidad ambiental pasa por hacer el uso más eficiente posible de los recursos naturales que se tienen. Así, son importantes temas como la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), eficiencias en el consumo de agua y energías alternativas que permitan conseguir una forma de vida ambientalmente más sostenible.

Colombia no es uno de los causantes principales del cambio climático. De hecho, gracias a su abundancia de recursos forestales e hídricos, contribuye muy poco con la emisión de CO2 y otros GEI al ambiente. Por ejemplo, Colombia ocupa la segunda posición en intensidad de CO2, después de Brasil, entre los países de referencia (Gráfico 2).

 

 

Es más, el país ocupa el décimo puesto a nivel mundial y el tercero en América Latina en el Índice de Desempeño Ambiental (EPI, por su sigla en inglés) de las universidades de Yale y Columbia. Esta es una ventaja competitiva que Colombia no puede sacrificar por desarrollarse de forma no sostenible o por no protegerse frente a los efectos del calentamiento global. Frente a los países de referencia, Colombia ocupa el primer puesto en el EPI (Gráfico 3).

 

 

No obstante, los riesgos a futuro son ya evidentes. Durante los últimos 50 años, aunque Colombia ha mantenido estable su huella ecológica e incluso presenta una ligera tendencia a la baja en los últimos 15 años, en ese periodo ha perdido más de la mitad de su biocapacidad (Gráfico 4).