Educación

Informe Nacional de Competitividad 2018-2019

Educación

Si bien ha habido señales alentadoras y mejoras paulatinas en los últimos años, aún persisten retos que exigen una agenda contundente para avanzar en materia de cobertura, calidad, permanencia y pertinencia de la educación en Colombia.

RecomendaciónPlazo¿Quién puede hacer la diferencia?Tipo de
recomendación
Financiar las modalidades de educación inicial en el marco de la atención integral mediante el Sistema General de ParticipacionesMedianoDirección General de Política Macroeconómica y Dirección de Apoyo Fiscal de Minhacienda, Comisión Intersectorial de Primera InfanciaAcción regulatoria
Incentivar y acompañar la implementación de los referentes de las expectativas de desarrollo y aprendizaje en las modalidades de educación inicial en el marco de la atención integral y en preescolarMedianoComisión Intersectorial de Primera Infancia, ICBF y Subdirección de Calidad de Primera Infancia de MineducaciónAcción pública
Institucionalizar la medición de la calidad de la educación inicial y preescolarMedianoSubdirección de Calidad de Primera Infancia de MineducaciónAcción regulatoria
Establecer el preescolar integralMedianoDirección de Primera Infancia de MineducaciónAcción regulatoria
Mejorar competencias del personal de las modalidades de educación inicialMedianoSubdirección de Calidad de Primera Infancia de
Mineducación
Acción pública
Definir un sistema de evaluación para el personal de las modalidades de educación inicialCortoSubdirección de Calidad de Primera Infancia
de Mineducación
Acción regulatoria
Licenciar y certificar a los prestadores de servicios de las modalidades de educación inicialMedianoSubdirección de Calidad de Primera Infancia de MineducaciónAcción regulatoria
Reducir costos directos e indirectos de la educación para disminuir la deserciónMedianoDirección de Cobertura y Equidad de Mineducación, y fundaciones empresarialesAcción pública
Fortalecer el acompañamiento socioocupacional en la secundaria y en la mediaMedianoSubdirección de Permanencia de MineducaciónAcción pública
Utilizar la jornada única y la educación media para evitar la deserción y promover la pertinencia MedianoViceministerio de Educación Preescolar, Básica y Media de Mineducación, gremios, cámaras de comercio y comisiones regionales de competitividadCoordinación
público-privada
Elaborar un currículo nacional e incentivar su adopción por parte de los establecimientos educativosMedianoDirección de Calidad para la Educación Preescolar, Básica y Media de MineducaciónAcción pública
Incentivar el ingreso de mejor capital humano a la carrera docenteMedianoSubdirección de Recursos Humanos del Sector Educativo de MineducaciónAcción pública
Evaluar efectivamente a los docentesMedianoSubdirección de Recursos Humanos del Sector Educativo de MineducaciónAcción regulatoria
Mejorar la calidad de los programas de formación de docentes y de directivos docentesMedianoSubdirección de Recursos Humanos del Sector Educativo de MineducaciónAcción regulatoria
Implementar el Sistema Nacional de Educación TerciariaMedianoMedianoAcción regulatoria
Continuar con el levantamiento de los catálogos de cualificaciones y avanzar en su apropiación en la educación terciaria y el sector productivoCortoDirección de Fomento de la Educación Superior de Mineducación, gremios, cámaras de comercio y comisiones regionales de competitividadCoordinación
público-privada
Reglamentar el Marco Nacional de CualificacionesCortoViceministerio de Educación Superior de MineducaciónAcción regulatoria
Avanzar en la articulación del SNET con la política de desarrollo productivoCortoViceministerio de Desarrollo Empresarial de Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, Dirección de Formación Profesional del SENA, Viceministerio de Educación Superior de Mineducación, gremios, cámaras de comercio y comisiones regionales de competitividadCoordinación
público-privada
Definir estándares más altos de calidad para los programas de educación terciariaCortoSubdirección de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior de MineducaciónAcción regulatoria
Repensar el sistema de financiamiento y sostenibilidad de la educación superior públicaMedianoDirección General de Política Macro del Ministerio de Hacienda y Crédito PúblicoAcción regulatoria
Brindar acompañamiento a los jóvenes en riesgo de deserciónMedianoSubdirección de Apoyo a la Gestión de las Instituciones de Educación SuperiorCoordinación
público - privada

Educación

Informe Nacional de Competitividad 2017-2018

Educación

Una mejor educación contribuye a la disminución del desempleo y la informalidad, y posibilita una mayor remuneración de los factores productivos del país, lo que se refleja en el bienestar de su población y en el crecimiento de la economía.

Educación inicial

La cobertura en educación preescolar (grado de transición) viene cayendo en los últimos años para situarse en 53,6 % a corte de 2016, frente a 61,8 % en 2010. De acuerdo con información del Mineducación, esto puede deberse a varios factores como la disminución en la tasa de natalidad frente a las cifras de proyección del censo con las que se calcula la tasa de cobertura, el crecimiento de oferta privada de servicios de cuidado a niños con horarios más amplios que los de las instituciones educativas y la preferencia que tienen las familias por modalidades de educación inicial en el marco de la atención integral (MEI), pues valoran más los servicios adicionales de estas frente a la educación preescolar tradicional.

Sin embargo, el Gobierno nacional atendió en 2016, a través de la Estrategia Nacional de atención integral a la primera infancia – AIPI, a un millón 160 mil niños entre los 0 y 5 años.

En materia de calidad, los maestros de preescolar con formación universitaria y posgrado representan el 61 % y el 32 % del total, respectivamente, mientras en las MEI solo alcanzan esta formación el 18 % y 0,5 % del total, respectivamente.

Educación primaria, secundaria y media

A corte de 2016, las coberturas netas en primaria, secundaria y media alcanzaron los niveles de 83,6 %, 71,1% y 42,8 %, respectivamente. Pese a los progresos de los últimos años, especialmente en el incremento paulatino de la cobertura en educación media, las tasas de los tres niveles continúan rezagadas respecto a Latinoamérica y otros países de referencia. Esto se explica en parte por la extraedad y las tasas de repitencia, pues las tasas de cobertura bruta en estos tres niveles superan el 70 %.

La deserción, sin embargo, continúa siendo preocupante. Las probabilidades de permanencia en la básica secundaria y la media se amplían con el paso de cada cohorte desde 2005; no obstante, apenas 64 de cada 100 estudiantes matriculados en quinto de primaria alcanzan el grado undécimo.

En cuanto a calidad, la última medición del índice sintético de calidad educativa, que evalúa la calidad de las instituciones educativas en básica primaria, básica secundaria y media, el país pudo superar la meta de mejoramiento mínimo anual propuesta por el Mineducación para 2017. Esto concuerda con el incremento significativo de los puntajes de las pruebas Saber 3, 5, 9 y 11 de 2016, en donde las tres primeras pruebas arrojaron los puntajes más altos desde que se comenzaron a implementar en 2009. En el escenario internacional, los resultados de Colombia en las pruebas Pisa reflejan una mejora constante desde 2006 en los puntajes de lenguaje, ciencias y matemáticas, acortando diferencias con Latinoamérica y la OCDE.

Educación terciaria

La evolución de la tasa de cobertura bruta en educación superior ha sido acelerada en los últimos años. En lo que va de la presente década, la tasa pasó de 37 % en 2010 a 51,5 % en 2016. En el ámbito internacional, el país se ubica ligeramente por debajo del promedio de América Latina, que se ve impulsado fundamentalmente por Chile.

No obstante, cerca de la mitad de los estudiantes de educación técnica, tecnológica o profesional universitaria deserta con el transcurrir de los semestres.

La calidad de la educación superior en Colombia tiene una brecha importante que cerrar. Apenas el 14,9 % de los programas de pregrado de educación superior y el 14,5 % de las instituciones de educación superior cuentan con acreditación de alta calidad.

En pertinencia, cerca del 50 % de los empresarios colombianos reporta dificultades para llenar sus vacantes debido, entre otras cosas, a la ausencia de competencias genéricas y específicas de los aspirantes y a la falta de experiencia.

Recomendaciones

Educación

Informe Nacional de Competitividad 2010-2011

Educación

Si queremos llegar a la meta de cobertura universal de educación en el 2019, es necesario continuar focalizando los esfuerzos para incorporar y nivelar a la población de niños y jóvenes por fuera del sistema y en extraedad.

Un país competitivo necesita de trabajadores productivos y bien preparados. No importa cuán desarrollado esté Colombia en acceso a TIC o en ambiente de negocios; sin un recurso humano altamente calificado, el país no podrá ser competitivo en aquellos sectores de alto valor agregado sobre los cuales pretende apalancar el crecimiento de los próximos años. Para alcanzar una fuerza laboral con las cualificaciones que necesita el país, no solo se requiere una cobertura de educación universal, sino que esta educación sea de alta calidad para todos.

Los esfuerzos de Colombia en ampliación de cobertura bruta merecen reconocimiento, en particular en los niveles de transición, secundaria y media: mientras en el 2002 había una cobertura bruta de 75,7% en transición, de 79,5% en secundaria y de 57,4% en media, para el 2009 la cobertura ascendió a 90,8%, 102,0% y 75,8%, respectivamente (ver Gráfico 1).

 

 

Si bien las tasas brutas son cercanas o superiores al 100%, al compararlas con las tasas netas, se encuentra que hay una alta proporción de niños matriculados en un nivel educativo que no corresponde a su edad. Al analizar los datos de la Unesco, se encuentra que Colombia aparece como uno de los países con mayor proporción de estudiantes en extraedad (26,5%), frente a países de la región como Chile (6,4%) y Argentina (8,8%), o países desarrollados de referencia como Corea (1,8%) y España (3,2%). De esta manera, si queremos llegar a la meta de cobertura universal en el 2019, es necesario focalizar los esfuerzos en incorporar a la población por fuera del sistema, en mejorar la eficiencia del mismo y en priorizar los temas de equidad para mejorar el acceso en zonas rurales, particularmente en los niveles de secundaria y media.

Como se mencionó, en general la cobertura de la educación va por buen camino. Sin embargo, este progreso no ha sido proporcional en materia
de calidad. Los resultados del examen PISA 2006, que mide el desempeño académico de los estudiantes de diferentes países en ciencias, matemáticas y lenguaje, mostró que Colombia no solo está muy por debajo del nivel mínimo en todas las áreas de la prueba, sino que también es uno de los países de menor desempeño en Latinoamérica.

Este dato es preocupante en particular porque Colombia tiene un nivel razonable de gasto por estudiante como porcentaje de su PIB per cápita comparado con otros países de referencia en Latinoamérica (ver Gráfico 2), que no está acorde con la debilidad actual en términos de calidad. Por
tanto, más que un problema de nivel de gasto, pareciera existir un problema de focalización de éste.

 

Educación

Informe Nacional de Competitividad 2011-2012

Educación

En Colombia, tanto la calidad como el tipo de mano de obra calificada no responden a las necesidades y expectativas de los empresarios ni de la sociedad. El capital humano que se está formando carece de las competencias laborales y ciudadanas que le permitan participar de forma activa en una era del conocimiento. Por esta razón, es necesario profundizar radicalmente los esfuerzos que se vienen haciendo si se quiere lograr un cambio estructural del aparato productivo colombiano.

En el transcurso de los últimos años, las políticas de atención integral a la primera infancia (niños entre 0 y 5 años) se han venido convirtiendo en una prioridad, tanto a nivel nacional como internacional. La conclusión de diversos estudios y programas1 que analizan el impacto y la relación costo beneficio de la inversión en atención integral a la primera infancia es clara y contundente: debido a que 80% de la capacidad psicomotriz y socio-cognitiva de los niños se desarrolla durante los primeros tres años de vida, entre más temprano se haga dicha inversión y se focalice a los niños más vulnerables, el retorno y los efectos sociales y económicos en el corto, mediano y largo plazo serán mayores y más duraderos. Dicho de otra manera, se ha comprobado que la desatención y falta de estímulo desde el periodo del embarazo y durante los años iniciales de vida conllevan efectos inhabilitantes de larga duración,2 generando impactos negativos en las tasas de deserción y desempeño escolar, criminalidad, embarazo adolescente y desarrollo productivo, social y laboral; lo que alimenta el círculo de pobreza y de desigualdad.

La situación de la primera infancia en Colombia ha experimentado algunas mejoras durante los últimos años, aunque al compararla con países de referencia se observa un rezago considerable en todos los indicadores. En materia educativa, la cobertura preescolar bruta pasó de 39,9% en el año 2000 a 51,5% en 2009, la desnutrición crónica disminuyó de 17,9% a 13,2% y la desnutrición global de 4,5% a 3,4% durante el mismo periodo.6 Por su lado, la anemia (deficiencia de hierro) en los niños menores de cinco años bajó de 33,2% en 2005 a 27,5% en 2010. Sin embargo, queda un largo camino por recorrer para alcanzar el nivel de atención de otros países (Gráficos 1 y 2), eso sin contar con las brechas de inequidad regional que habrá que resolver.

 

 

 

 

Se han expedido una serie de leyes, planes, políticas, programas y proyectos interinstitucionales que buscan dar solución a los problemas estructurales que enfrenta el país en esta materia. A comienzos de este año, la primera Dama de la Nación, María Clemencia Rodríguez de Santos, lanzó la estrategia “Cero a Siempre”, que consiste en integrar los esfuerzos de todos los sectores y grupos relevantes de la sociedad civil y de la cooperación internacional para asegurar que todos los niños colombianos, en especial los más vulnerables, puedan crecer en ambientes sanos y estimulantes con todas las garantías de protección, salud, nutrición y educación inicial, desde el momento de la gestación hasta los cinco años.

Dicha estrategia posicionó el tema al más alto nivel en Presidencia, quien lidera la Comisión Intersectorial de Primera Infancia.9 De igual manera, a través de la estrategia se creó el Fondo Nacional de Cero a Siempre, el cual permite incluir nuevos recursos para lograr la universalización de la cobertura integral, ya que la meta contenida en el Plan Nacional de Desarrollo es atender a 1,2 millones de niños para el año 2014 (Gráfico 3), a través
de una inversión de $5,6 billones, casi tres veces más que lo invertido en el cuatrienio 2006-2010. Ahora bien, después de nueve meses de lanzada la estrategia, la Comisión Intersectorial ha tenido un avance limitado y muy lento. Hasta el momento solo se ha logrado consolidar la oferta del sector público para la Primera Infancia y obtener avances en la planeación y definición de la institucionalidad requerida para articular la política. Adicionalmente, es necesario un mayor compromiso por parte de los padres de familia y también del sector productivo, el cual debe diseñar ambientes de trabajo que faciliten la atención integral de los niños por medio de guarderías especializadas, al menos para madres gestantes.

 

Educación

Informe Nacional de Competitividad 2012-2013

Educación

Una economía competitiva debe contar con capital humano altamente calificado. El sistema educativo, conjuntamente con el sector productivo, debe velar porque así sea. El actual gobierno se ha propuesto convertir la calidad y la pertinencia de la educación en Colombia en un propósito nacional y posicionar al país como uno de los tres mejor educados de Latinoamérica. Este no es un reto menor si se considera que, según los resultados del Índice de Competitividad Global 2012-2013 del World Economic Forum (WEF), Colombia ocupa el puesto 85 en el pilar de Educación Primaria y Salud y el puesto 67 en el de Educación Superior y Formación para el Trabajo, entre 144 países. Estos resultados demuestran la falta de correspondencia del sistema educativo con la agenda de competitividad del país.

En el marco de la Agenda Nacional de Competitividad, el Gobierno se comprometió a implementar una serie de acciones de corto, mediano y largo plazo que apuntan a mejorar la situación de la educación en el país. Incluye 23 acciones –en materia de calidad, cobertura y pertinencia– que están previstas a ser finalizadas a más tardar en 2016.

Si bien el gobierno nacional es el que formula y regula la política educativa, la responsabilidad del servicio no recae exclusivamente ‘sobre sus hombros’. En el marco de la Ley 715 de 2001, el nivel central trasladó competencias específicas en materia de educación a los gobiernos locales e, incluso, directamente a las instituciones educativas. Así, las entidades territoriales, tanto certificadas como no certificadas, tienen la obligación
de administrar el servicio educativo y garantizar condiciones de cobertura, calidad y eficiencia. Los departamentos, además, están obligados a prestar asistencia técnica, financiera y administrativa a sus municipios en estas materias.

Teniendo en cuenta estas consideraciones, en este capítulo se presenta un diagnóstico y se hacen recomendaciones con relación a la actual situación del país en materia de atención a la primera infancia, cobertura y calidad del sistema de educación, y pertinencia de la oferta educativa. Se abordan las responsabilidades que tiene el nivel nacional y las que tienen las entidades territoriales.

La Atención Integral a la Primera Infancia (Aipi) comprende las acciones orientadas a favorecer a la población en el periodo de vida comprendido entre la gestación y los cinco años de edad. En Colombia existen 5,1 millones de niños en este rango de edad, de los cuales 56% enfrentan condiciones
de vulnerabilidad y pobreza.

La evidencia científica y económica muestra que, debido a los procesos neuronales de desarrollo de las funciones cognitivas –visión, audición y lenguaje– que tienen lugar durante los primeros años, las inversiones en esta etapa de la vida tienen la mayor tasa de retorno social, pues se fortalecen las capacidades base de los niños y con ellas se forman mejores ciudadanos y una fuerza laboral más productiva.

Si bien la situación de la primera infancia en el país ha experimentado mejoras en los últimos años y se observa voluntad política en materia de garantía de derechos de los niños, el actual panorama sugiere la necesidad de redoblar esfuerzos (Gráfico 1).

 

 

El país presenta grandes logros en incrementos de la cobertura educativa (Gráfico 2). De hecho, Colombia registra niveles de cobertura bruta en educación Básica (Primaria y Secundaria) superiores a 100%, lo cual es importante si se considera que esta tasa da cuenta de la capacidad del sistema educativo para matricular a su población. Sin embargo, subsisten grandes retos, principalmente en dos aspectos: incrementar la cobertura en aquellos niveles que están más rezagados, preescolar (transición), media (grados 10º y 11º) y superior; y reducir las inequidades que persisten entre las zonas urbana y rural, causadas principalmente por la escasez de instituciones educativas en esta última.

 

 

El análisis por niveles de educación muestra que existen importantes rezagos en cobertura bruta a nivel preescolar, con una tasa de 88% para 2011,
razón por la cual el Gobierno ha fijado como meta la cobertura bruta de 100% a 2014. En educación media la cobertura bruta en 2011 fue de 80%, y la meta a 2014 es elevarla a 91%.

En cuanto a cobertura neta (capacidad del sistema para atender a la población en edad escolar), las brechas por zona son preocupantes: en 2011 la cobertura neta en educación media, por ejemplo, fue de 24,3% en zonas rurales, mientras en las zonas urbanas alcanzó 50,2%. Esto quiere decir que tres de cada cuatro jóvenes que habitaban en la zona rural del país y que estaban en edad de atender los grados 10º y 11º no lo hicieron. En materia de cobertura neta total (es decir, preescolar, básica y media), la diferencia en la cobertura urbana-rural era de 16 puntos porcentuales en 2010, y se espera que en 2014 baje a 12.

Educación

Informe Nacional de Competitividad 2016-2017

Educación

La formación de capital humano, desde la primera infancia hasta la educación terciaria y la formación para toda la vida, es un factor determinante de la competitividad. El acceso, la calidad, la permanencia y la pertinencia de la educación en todos sus niveles influyen directamente en la productividad laboral, contribuyen a la disminución del desempleo y la informalidad, e incrementan la remuneración de los factores productivos del país, lo que se refleja en el bienestar de su población y en el crecimiento agregado de la economía.

La incapacidad del sistema educativo para atraer, formar y reentrenar a la fuerza laboral en programas y competencias pertinentes es uno de los principales impedimentos para la diversificación y sofisticación del aparato productivo de un país.

Primera infancia

La cobertura neta en preescolar ha disminuido en los últimos años, situándose en un nivel cercano al 55%. Al comparar el país con algunos referentes internacionales, se puede apreciar que este nivel de cobertura es insuficiente si Colombia aspira a convertirse en el país más educado en el año 2025. Por su parte, el programa de Atención Integral a la Primera Infancia (AIPI) ha incrementado considerablemente su cobertura desde 2010, y cubre al 26% de los niños entre cero y cinco años. De acuerdo con las metas establecidas en el Plan Nacional de Desarrollo, se espera que para 2018 dos millones de niños sean beneficiarios del programa, lo que garantizaría una cobertura cercana al 46% del total.

Educación primaria, secundaria y media

Durante los últimos diez años, las tasas de cobertura de la educación secundaria y media han presentado aumentos nada despreciables; sin embargo, persiste la necesidad de estrategias más contundentes para situarlas en niveles similares a los de otros países de la región. Además, la cobertura en primaria se ha reducido paulatinamente debido a la depuración de las bases de datos del Ministerio de Educación y al retiro de estudiantes “fantasma”. Mientras la cobertura en primaria, secundaria y media en Colombia era para 2013 de 85%, 72% y 41%, respectivamente, el promedio de Latinoamérica se situaba en 93%, 69% y 49%.

De acuerdo con las cifras del Departamento Nacional de Planeación, de cada diez estudiantes que comienzan primaria, 8,5 llegan a secundaria y solo cuatro logran graduarse. Pese a los esfuerzos de los últimos años, esta cifra muestra que aún hay mucho por hacer para evitar la deserción de los estudiantes, principalmente durante la educación superior y media.

En cuanto a calidad, el Índice Sintético de Calidad Educativa, que evalúa a las instituciones educativas en cuatro componentes (progreso, eficiencia, desempeño y ambiente escolar), permite inferir que el país logró superar la meta de Mejoramiento Mínimo Anual propuesta por el Ministerio de Educación para 2016. En cuanto a mediciones internacionales, los resultados de las pruebas PISA 2012 evidencian que Colombia continúa relegada a los peores puestos entre los países participantes.

Educación terciaria

En los últimos diez años la evolución de la cobertura en educación superior ha sido considerable: pasó del 30% en 2006 a cerca del 50% en 2015. Esto se explica, principalmente, por el incremento de la matrícula de educación universitaria y la formación tecnológica, en especial el aumento de la cobertura del SENA, factores que han contrarrestado el decrecimiento de las técnicas profesionales en el resto de Instituciones de Educación Superior. Sin embargo, el país está lejos de alcanzar las tasas de países como Argentina o Chile (80% y 84%, respectivamente). Además, la educación universitaria sigue representando cerca de dos terceras partes de la cobertura total, situación que constituye un reto para el sector productivo, que también demanda más profesionales formados en carreras técnicas y tecnológicas.

La calidad de la educación superior en Colombia tiene una brecha importante en comparación con otros países de referencia. Por una parte, el país cuenta con algunos casos excepcionales de instituciones de alta calidad, como lo muestra el ranking QS de las 500 mejores universidades del mundo, en el que Colombia aporta cuatro: Los Andes, Javeriana, Externado y Nacional; pero tres de estas son privadas, y las cuatro tienen presencia principalmente en Bogotá. Además, el número de programas e instituciones acreditadas como de alta calidad es mínimo, y las instituciones de formación técnica y tecnológica son las que menos aportan. Solo el 19,4% de los casi dos millones de jóvenes matriculados se encuentra cursando sus estudios en programas acreditados como de alta calidad.

Al igual que en la educación básica y media, la deserción es uno de los mayores problemas de la educación superior, pues uno de cada dos estudiantes no culmina sus estudios. Esto se explica por razones de índole personal, como el género y la edad; académicas, como la tasa de repitencia y los puntajes en las pruebas SABER11; socioeconómicas, como el nivel de ingresos de la familia, los logros educativos de los padres y la tasa de desempleo; e institucionales, como la facilidad de acceso a créditos educativos o becas.

Aunque es necesario, aumentar la cobertura en educación terciaria no es suficiente. La educación también debe tener en cuenta criterios de pertinencia y calidad, de manera que el sector productivo logre incorporar el talento que requiere para aumentar sus niveles de productividad y competitividad. Diferentes encuestas, tanto nacionales como extranjeras, evidencian que cerca del 50% de los empresarios colombianos tiene dificultades para ocupar sus vacantes debido a la existencia de brechas de capital humano.

Gráfico 6. Supervivencia de estudiantes durante la primaria, secundaria y media. Colombia, cohorte 2014.

educacion6

Fuente: DNP.

Gráfico 11. Brechas de capital humano según el nivel de formación. Colombia, 2015.

educacion11

Fuente: Consejo Privado de Competitividad con base en SPE y GEIH.

Recomendaciones

  • Primera infancia

  • Primera infancia

  • Primera infancia

  • Primaria, secundaria y media

  • Primaria, secundaria y media

  • Primaria, secundaria y media

  • Educación terciaria

  • Educación terciaria

  • Educación terciaria

  • Educación terciaria

Educación

Informe Nacional de Competitividad 2014-2015

Educación

El desarrollo y el crecimiento de un país dependen en gran medida de su talento humano, el cual influye directamente sobre la productividad de las empresas y, por tanto, en la capacidad de estas para competir a nivel mundial.

En educación básica y media, aunque preocupan los descensos en cobertura neta en transición y primaria, alarman aún más las brechas en calidad. Aproximadamente 40% de los bachilleres matriculados en educación superior puntúa en nivel bajo en la prueba Saber 11, contra 18% que puntúa en nivel alto. De otro lado, los resultados de la prueba PISA 2012 tampoco fueron buenos y ubicaron el país en el puesto 62 entre 65 países. De continuar la tendencia del período 2006-2012, en PISA 2018 el 76% de los estudiantes colombianos de 15 años puntuaría por debajo del nivel mínimo en matemáticas. Para ser el tercer país latinoamericano en la proyección de PISA 2033, sería necesario disminuir este porcentaje a 65% en 2015 y a 62% en 2018.

Gráfico 1: Porcentaje de estudiantes por debajo del nivel 2 en PISA 2012 matemáticas: resultados, proyecciones y metas.

Gráfico 1 edu 2014

Fuente: OCDE. Cálculos Consejo Privado de Competitividad.

La calidad de la educación superior no se diferencia mucho de la de los niveles previos. Sólo 8,5% de los programas académicos del país y 11,5% de las instituciones de educación superior están acreditados con alta calidad. Esto explica que muy pocas de las universidades colombianas aparezcan en los rankings mundiales. En el último ranking de QS 2013/2014, por ejemplo, sólo tres universidades colombianas lograron ubicarse en el Top 500, la mejor de ellas en el puesto 274.

Tabla 1: Número de universidades en ranking QS 2013/2014 y puntaje promedio por país.

Tabla 1 educación 2014

Fuente: QS World University Rankings 2013/2014.