Ciencia, Tecnología e Innovación

Informe Nacional de Competitividad 2012-2013

Ciencia, Tecnología e Innovación

El 8 de septiembre de 2011, el Departamento Nacional de Planeación (DNP) hizo el lanzamiento de la Estrategia Nacional de Innovación (ENI), un instrumento que abordaría los lineamientos de política y el arreglo institucional que permitirían poner en buena marcha la llamada ‘locomotora de la innovación’. Sin embargo, más de un año después, dicho instrumento sigue sin ver la luz.

La complejidad natural de un asunto sistémico, como lo es la innovación, va más allá de su interrelación con la ciencia y la tecnología, dos elementos centrales desde cualquier óptica desde la que se aborde el tema, y pasa por consideraciones –y todas las posibles relaciones entre ellas– tales como la institucionalidad para su desarrollo; la inversión pública y privada en investigación y desarrollo; la disponibilidad de infraestructura física y digital de calidad; la formación, la calidad y el aprovechamiento del capital humano, y el papel del sector privado, entre otros que sobrepasan el alcance del presente capítulo. Los temas mencionados se abordarán en esta sección, después de dar una mirada general al ambiente para la innovación existente en el país.

Una aproximación útil para comparar, de forma general, qué tan desarrollado está el ‘ecosistema’ para la innovación de un país es a partir del Índice de Complejidad Económica (ICE) desarrollado en Hausmann et al. (2011). Según esta medida, si para producir un determinado producto se necesita cierto tipo y cierta combinación de conocimiento en particular, entonces los países que fabrican ese producto necesariamente tienen el conocimiento necesario para hacerlo. El ICE parte de esta observación y considera que la diversidad y la sofisticación de productos que un país crea está estrechamente relacionada con el conocimiento que poseen sus ciudadanos y de su articulación a través de sus organizaciones y mercados.

Colombia ocupa el puesto 54 entre los 128 países que contempla el ICE y el quinto entre los 21 países de América Latina y el Caribe incluidos en el índice, después de México (20 en el ranking general), Panamá (30), Costa Rica (49) y Brasil (52); y supera a Chile (78), Ecuador (93), Nicaragua (97), Bolivia (101) y Venezuela (111). La posición de Colombia es aceptable, cercana a la que ostenta una economía como la brasilera, aunque dista de la ocupada por México e incluso de las de países vecinos de menor tamaño económico, como Panamá y Costa Rica (Gráfico 1).

 

 

Sin embargo, sorprenden dos aspectos que surgen del análisis de datos del ICE: por un lado, la evolución de la complejidad económica del país entre 1964 y 2008 es de las más positivas a nivel global. Al agrupar los países por esta condición, Colombia ocupa el puesto 35 entre 128 países. De otro lado, la evolución de su complejidad entre 1998 y 2008, aunque fue positiva, avanza a un ritmo mucho menor que entre 1964 y 2008. Al ordenar los países por esta variable, Colombia se ubica en la posición 72 (Gráfico 1).

La explicación de lo anterior parece obedecer al peso que ha adquirido la exportación de bienes primarios en la canasta total exportable del país (ver capítulo Política Comercial). Por lo tanto, es importante fortalecer cada elemento del ecosistema para la innovación de forma tal que se aprovechen los recursos provenientes de la exportación de commodities para favorecer un cambio estructural de la economía que conlleve la sofisticación de los emás productos que se crean en el país y ampliar así la diversidad y la sofisticación de los mismos, por la vía de una mayor incorporación de valor roveniente de la innovación.

El país debe crear un ambiente en el que pueda surgir una mayor diversidad de actividades productivas y, en particular, actividades que sean relativamente más complejas. Además se recomienda focalizar los esfuerzos, pues, en palabras de Hausmann: “Los países tienen mayores probabilidades de tener éxito en esta agenda si se concentran en productos que están cerca de sus capacidades de producción actuales, dado que se acilita la identificación y la provisión de las capacidades que hacen falta”. Este objetivo se podría lograr con la puesta en marcha de una estrategia nacional de innovación.