Sistema tributario

Informe Nacional de Competitividad 2017-2018

Sistema tributario

El sistema tributario colombiano se ha concentrado en gravar a las sociedades, contrario a la tendencia mundial. Mientras que en los países de la OCDE en promedio el 57 % del recaudo de impuestos directos proviene de personas, en Colombia es solo el 19 %.

Si bien la pasada Reforma Tributaria (Ley 1819/2016) introdujo algunos elementos que le dan mayor equidad, progresividad y eficiencia al sistema tributario colombiano, aún existe mucho por mejorar. Por ejemplo, la Reforma no modificó el umbral a partir del cual las personas naturales empiezan a tributar renta, razón por la cual el impuesto seguirá concentrado en unos pocos contribuyentes. Adicionalmente, aunque se eliminó el impuesto sobre la renta para la equidad (CREE) y su sobretasa, se creó una sobretasa que incrementa la tarifa de renta al 40 % y 37 % para 2017 y 2018 respectivamente, haciendo que este tributo sea aún elevado frente a los estándares internacionales.

Además, la Reforma no corrigió los problemas estructurales de este gravamen, pues este tributo sigue recayendo sobre los ingresos (renta) y no sobre las utilidades reales de las sociedades, en la medida en que no es posible descontar todos los impuestos pagados por las empresas. Como consecuencia, la tasa efectiva de tributación (TET), que en 2015 se ubicó en 68,8% de acuerdo con el Doing Business, seguirá siendo una de las más altas de América Latina.

Otro de los grandes desafíos que tiene el país hacia adelante es en materia de impuestos indirectos. La Ley 1819/2016 volvió permanente el gravamen a los movimientos financieros (GMF), lo que obstaculiza el acceso al crédito y promueve la informalidad y la evasión y elusión de las cargas tributarias.

Sumado a esto, el aumento del IVA y la eliminación del descuento de dos puntos de este tributo incrementó la tributación de los bienes de capital, lo que restringe la capacidad de transformación del aparato productivo. A esto se le agregan los problemas estructurales del IVA, los cuales no corrigió la Reforma.

A pesar de las elevadas TET, los ingresos tributarios del país como porcentaje del PIB son bajos para su nivel de desarrollo. Si bien el recaudo tributario se ha incrementado durante los últimos años, pasando del 14,6 % al 20,8 % del PIB entre 2000 y 2015, aún es muy bajo frente a los países de la OCDE (34,3 % del PIB), situación que es producto de la alta evasión y las deficiencias en la administración tributaria.

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