Energía

Informe Nacional de Competitividad 2012-2013

Energía

El funcionamiento adecuado del mercado energético es un determinante fundamental de la competitividad de las empresas colombianas. En efecto, tanto la confiabilidad en el suministro de energía como el nivel de precios de la misma afectan directamente el desempeño productivo de las compañías nacionales; sobre todo las industriales. Es por esto que un mercado energético apropiado debe cubrir dos bases fundamentales: de un lado, debe ser económicamente eficiente para garantizar precios competitivos al consumidor, y de otro, debe garantizar la viabilidad financiera a las compañías que lo componen, de tal forma que se garantice el suministro de energía en el futuro.

Al ser los mercados de energía eléctrica y gas natural objeto de intervenciones por parte del gobierno nacional –debido a la falta de competencia en ciertos mercados e incluso a la presencia de monopolios naturales en otros–2, las medidas regulatorias son especialmente relevantes para el eficiente funcionamiento del mercado. Así, por ejemplo, las fallas de mercado presentes en ciertos segmentos de la cadena energética obligan al Gobierno a jugar un papel en la formación de los precios de la energía eléctrica y el gas natural, lo cual muestra la importancia de tener políticas adecuadas sobre la materia.

En este contexto, el capítulo sobre Energía del Informe Nacional de Competitividad 2012-2013 llama la atención sobre la necesidad de que el Gobierno realice un análisis de diferentes factores políticos, regulatorios y de mercado, que tienen impacto directo sobre el precio de la energía eléctrica y del gas natural, con el objetivo de corregir en el corto plazo aquellas intervenciones que pueden estar generando sobrecostos injustificados al usuario final. Estas modificaciones podrían contribuir a la reducción del costo de la energía en Colombia, el cual, según las cifras disponibles, fue el cuarto más alto en 2010 entre los países de referencia, incluso excluyendo la contribución de solidaridad social de 20% que fue eliminada en 2011 (Gráfico 1).

 

 

No es fácil determinar si el precio de la energía en Colombia es sustancialmente mayor o menor que el precio de la energía en otro país similar, en la medida en que existen diversas intervenciones gubernamentales y dotación de recursos que dificultan la comparación de tarifas entre países. A pesar
de lo anterior, este capítulo sostiene que en Colombia existen medidas e intervenciones particulares que pueden estar imponiendo sobrecostos innecesarios a la estructura tarifaria tanto de energía eléctrica como del gas natural, y que, por consiguiente, es pertinente analizar y modificar para promover la competitividad del país. Las acciones propuestas en este capítulo podrían ser analizadas y ejecutadas en el corto plazo, sin perjuicio de los resultados que en el futuro cercano arrojen estudios
sobre la materia.

Los análisis y recomendaciones de este capítulo constituyen una primera aproximación a la identificación de regulaciones que podrían estar generando sobrecostos en el precio de los insumos energéticos y que podrían ser objeto de modificación en el corto plazo. Adicionalmente, el capítulo hace unas reflexiones sobre la importancia de contar con una adecuada coordinación institucional en el sector energético. Claramente, la problemática energética es más amplia y compleja, pero el gobierno nacional puede obtener victorias tempranas en competitividad, al tener en cuenta las recomendaciones de este capítulo.